Elige tu punto de atención
Elige entre forma, color, altura y asimetría antes de intentar intensificar los cuatro. Un corte corto esculpido puede ser el protagonista por sí solo; un tono cobrizo puede funcionar mejor con un contorno más discreto. La mirada necesita un punto donde detenerse. Conserva una referencia que muestre con claridad el rasgo elegido.



