Prueba la idea con los pendientes, las gafas o el cuello de la prenda que llevas habitualmente. Una silueta rizada marcada puede ser suficiente como protagonista, o quizá te guste añadir un detalle que contraste. Observa la composición completa en lugar de tratar los accesorios como algo que se añade al final, una vez elegido el peinado.
Para un día de fotos o vídeo, prueba la colocación con el encuadre y el fondo que vayas a usar. El mismo contorno puede verse distinto en un primer plano y en una foto del conjunto completo. Cambia el encuadre antes de decidir que debes corregir la irregularidad natural de los rizos.